Nuestro Blog

A todos nos gusta vernos bien frente al espejo y el cuidado de la piel es uno de los aspectos primordiales para ello. Como sabrás, la piel del rostro es una de las más delicadas del cuerpo ya que está continuamente expuesta a agentes externos que pueden resultar dañinos para ella. El sol, los cambios de temperatura o la polución son algunos. Pero además, queramos o no admitirlo, a partir de los 25 años comienzan a aparecer signos de envejecimiento.

Limpieza, tratamiento e hidratación de la piel según el tipo de dermis

Es cierto que es necesario llevar a cabo una serie de cuidados, pero dependiendo del tipo de piel que tengas necesitarás cuidarla de una forma u otra. Y es que no todas las pieles tienen las mismas características, motivo por el cual los cuidados y los productos tampoco pueden serlo. Presta mucha atención y toma nota de los distintos tipos de piel y los diferentes cuidados que habrá que llevar a cabo.

Piel grasa

Si tienes este tipo de piel habrás notado los brillos. Esto es debido al exceso de sebo y a los poros más dilatados que en el resto de tipos de pieles. Además, si tu piel es grasa, habrá mayor posibilidad de que aparezcan los indeseables puntos negros y espinillas. Ahora bien, hay tres pasos fundamentales para que cuides tu piel y la mantengas en las mejores condiciones, y son los siguientes:

Limpiar: usa geles sin aceites, que no sean demasiado alcalinos, con textura jabonosa y agua por la mañana y por la noche. De esta forma limpiarás los poros y evitarás que aparezcan los puntos negros y las espinillas. En casos puntuales es recomendable usar un tónico astringente.

Tratar: aplica un sérum oil free cada noche. Ten en cuenta que estas pieles, con tendencia acneica, solo necesitan limpiar y aplicar el sérum, por lo que es recomendable prescindir de la crema hidratante.

Hidratar: para la hidratación de pieles grasas, productos con textura de gel y libres de grasa. Bien el fotoprotector, la crema hidratante o el maquillaje. Van muy bien cremas con bajas concentraciones de alfa hidroxiácidos, por ejemplo el ácido glicólico. También van genial las vitaminas C y E y el ácido hialurónico.

Piel sensible

Generalmente son pieles muy finas, blancas y reactivas, es decir, que se ponen rojas o se ven alteradas con los cambios de temperatura o cualquier factor externo. En muchos casos suelen tener problemas de hidratación, ya que pierden agua fácilmente. Además, suelen tener tendencia a la cuperosis y telangiectasias, que son las pequeñas dilataciones vasculares superficiales que producen manchas rojas en la cara. Tres pasos básicos también para el cuidado de estas pieles:

Limpiar: solo una vez, preferiblemente por la noche, usa leches limpiadoras suaves o agua micelar. Decirte que el jabón seca demasiado las pieles sensibles. Evitarás de esta manera dañar más la protección de la piel, pero retirarás toda la suciedad. No es para nada recomendable el uso de tónicos.

Tratar: usa cada noche sérums con vitaminas C y E o ácido hialurónico.

Hidratar: usa cremas hidratantes suaves. Puedes mezclarlas con una base de maquillaje y deben contener vitaminas C y E y ácido hialurónico. Son recomendables también productos emolientes, pues calman la irritación y hacen que se retenga el agua. Muy importante siempre la protección solar.

Piel seca

Si tu piel es seca lo notarás al tacto, ya que tu rostro estará más áspero y grueso de lo normal. El motivo por el cual este tipo de piel se encuentra así es la falta de hidratación. Además, por esto, también suelen ser pieles más propensas a las arrugas y líneas de expresión. Cuida tu piel de la siguiente manera:

Limpiar: lo ideal es que optes por una leche limpiadora con un ph neutro, vitaminas y ácidos grasos.

Tratar: debido a la tendencia de este tipo de pieles a presentar arrugas o líneas de expresión, es más que recomendable usar un sérum antiedad. Las vitaminas C y E, el ácido hialurónico y los antioxidantes van estupendamente para las pieles secas.

Hidratar: es el paso más importante para este tipo de pieles por ser su principal característica la falta de hidratación. Usa, pues, una buena crema hidratante de noche y de día para restaurar el agua y los nutrientes que tu piel necesita.

Piel mixta

 

Es uno de los tipos más comunes. Sin embargo, es una de las que mayor atención requiere. Se caracteriza por ser más grasienta en la zona T, que comprende frente, nariz y barbilla; y entre seca y normal en las mejillas.

Limpiar: haz una limpieza facial exhaustiva 2 veces al día, pero no abuses, pues las zonas más sensibles pueden secarse aún más dando paso a rojeces, acné y manchas.

Tratar: un tónico facial y un gel suave serán tus perfectos aliados.

Hidratar: para la hidratación usa una crema oil free en la zona T anteriormente mencionada.

Esperamos que esta serie de consejos desde nuestra peluquería económica acerca del necesario cuidado de la piel te hayan resultado útiles.

imagen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *